
01 Tus ojos dejan de micro-ajustar el foco.
La luz HEV se dispersa antes de llegar a la retina, obligando a tus músculos ciliares a compensar de forma constante durante horas. El filtro amarillo elimina esa dispersión desde el primer minuto. La sensación es inmediata: el monitor deja de exigir y tu vista empieza a respirar.









